Desde hace poco la ciencia ha empezado a considerar que en el útero materno no solo hay vida, sino conciencia. Y no una conciencia cualquiera, sino una forma expandida y sensible de percibir, memorizar, resonar y conectar: una supraconciencia.
Dice el autor: «Este libro nace de mi experiencia clínica, vital y espiritual; de la certeza de que el bebé intrauterino, además de un cuerpo físico, es un ser sensible y consciente. No es un organismo en formación que irá acumulando conciencia, sino un ser ya conectado a una dimensión profunda de sí mismo y a la memoria transpersonal, a un campo de formación que trasciende lo físico y lo neurológico».
Estas páginas son una invitación a mirar con nuevos ojos el inicio de nuestra existencia. A contemplar el embarazo no solo como un proceso fisiológico, sino como un encuentro entre almas en el que cada emoción, pensamiento y gesto deja huella en el ser que llega. Este misterio transforma nuestra mirada sobre la gestación y el nacimiento, y nos transforma a nosotros mismos.